lunes, 17 de agosto de 2009

HAZ UN ALTO, SIENTE Y DEJALO IR...


Cuando decidí escribir este artículo todavía estaba impactada por las palabras que coloqué como título, tomadas de una lectura que hice y que se refieren a aquellos momentos en la vida en los cuales tenemos tanto sufrimiento y dolor, que pensamos no seremos capaces de resistir ni de salir adelante. Realmente estoy completamente segura de la capacidad increíble que tenemos los seres humanos para adaptarnos a los momentos difíciles, para aceptar los grandes cambios y para enfrentarnos a la adversidad en su máxima expresión. Pero así mismo, estoy consciente de lo duro que es hacerlo cuando traemos muchas creencias, tradiciones y tabues al respecto de esto.


Muchas veces nuestros sufrimientos, dolores, angustias, temores y tristezas, realmente se encuentran en nuestros pensamientos y en la forma en como interpretamos las señales que recibimos por tal o cual situación en la cual nos vemos involucrados, dependiendo de como recibamos esas señales, nuestra mente transmite a través de las emociones lo que estamos sintiendo, así es como nos damos cuenta de que nuestros sentimientos dicen lo que hay en nuestro interior... Pero muchas veces nuestros pensamientos nos juegan una mala jugada, un truco que nos confunde o no nos deja ver realmente lo que está sucediendo en nuestro interior porque nos dejamos llevar por ese pensamiento, que nos hace daño y que en vez de ayudarnos a salir adelante, nos hunde en la desesperanza y el desaliento y nuevamente caemos en esa angustia sin saber por qué estamos así.


En su libro, Tus Zonas Erróneas, Wayne W. Dyer, nos explica de una forma sencilla, que nosotros podemos mandar en los pensamientos, tomando la decisión correcta de lo que queremos sentir o como dirigir nuestros sentimientos para que no nos afecten en nuestra vida diaria de forma negativa... Suena algo así como si fueramos sistemas informáticos en los cuales recibimos instrucciones y el resultado dependerá en la forma en que se manejen y se capten los datos. Esta forma de llevar la vida no es nada fácil ya que rompe todos los paradigmas y esquemas regulares de los seres humanos, pero a mi me parece que vale la pena, si con esto logramos salir airosos de todas esas situaciones que nos afectan sobremanera.


La más importante aseveración que hace el autor del libro que les menciono antes es esta: "Los sentimientos no son simples emociones que te suceden. Los sentimientos son reacciones que eliges tener. Si eres dueño de tus propias emociones, si las controlas, no tendrás que escoger reacciones de autoderrota. Cuando aprendas que puedes sentir lo que prefieres o eliges sentir, empezarás a encaminarte por la verdadera senda de la "inteligencia" . Esto para mí, es algo completamente innovador y radical en el sentido de la palabra, son demasiadas cosas, fuerzas, situaciones y rutinas que convergen para sacarte pronto de este plan que te propones. Todo en nuestra sociedad conspira contra tu responsabilidad individual, por lo que te toca confiar en tu capacidad de sentir emocionalmente lo que quieres o prefieres sentir en un momento dado.


Lo más importante de todo esta forma de ser innovadora, es que te permite vivir el presente como debe ser, tratando de no cargar para nada con las angustia de lo que te ha sucedido en el pasado y menos con lo que está por venir. Así existen muchas personas que no se encuentran conformes con su vida cada día y buscan en el pasado algo que las motivó o que les movió el piso, como no encuentren algo, entonces empiezan a preocuparse y angustiarse de lo que puede suceder o de lo que vendrá. Primero hay que hacer un alto urgente a esta forma de pensar, no es fácil cambiarla, ya que estamos acostumbrados por lo que nos va a costar mucho deshacernos de esos pensamientos que nos capturan y nos encierran dentro de nosotros mismos. Dice Dyer que "Es fácil ser feliz, pero aprender a no ser desgraciado puede resultar difícil."


Toda la vida te han enseñado que uno nunca puede controlar las emociones ni los sentimientos, así que partiendo de esa premisa, las cosas se ponen difíciles, todo lo que sientes, ira, miedo, odio, amor, tristeza, son cosas que le pasan a uno y que ya llegan por si solas dependiendo de lo que el destino te depare, solo nos toca aceptarlas porque es así y punto. Lo que significa que uno como individuo no controla estas cosas: simplemente las acepta. A lo que me refiero es que si te sucede algo que te causa verguenza, pues ni modo, te pones rojo, te da verguenza, te quieres esconder, lo que piensas de inmediato es "tragame tierra" y te quedas esperando que esa situación cambie por si sola a algo bueno y diferente que te haga sentir bien. Pues no es así y tenemos que cambiar toda esa forma de sentir y aceptar esos sentimientos porque son así.


Siempre estamos echandole la culpa a las circunstancias, de lo que somos en cada momento. Realmente a las personas que les va bien en la vida, es porque ellas mismas han ido en busca de esas circunstancias que quieren, que le permiten desarrollarse y ser mejores cada día. Si ellas no encuentran esas circunstancias favorables a lo que desean, entonces las hacen a su manera, esto significa que tenemos que ser perseverantes, que no podemos desfallecer en el primer intento en el cual fracasamos y que tenemos que aprovechar las oportunidades que nos ofrece la vida para salir adelante. Cada circunstancia de nuestra vida nos afecta dependiendo de como queremos que nos afecte. Por ejemplo, si sucede un evento que consideramos triste como la muerte de un ser querido, es una situación que en primer lugar, no podemos remediar. Entonces nos toca hacer un alto, sentir y luego dejarlo ir, piensa que si escoges sentirte triste y deprimido, esa es tu elección y así te vas a sentir, o en cambio puedes decidir sentirte tranquila y recordar los momentos buenos que pasaste con esa persona, de inmediato sentirás que tienes paz.


Todo depende de nosotros. La vida es tan corta que merece que la vivamos lo mejor que podamos, y no estar desperdiciendo nuestro tiempo en este tipo de cosas que nos afecta sobremanera. Te pongo algunos ejemplos de los que he podido disfrutar en algunas ocasiones, cambiando mi forma de pensar y por consiguiente mi forma de sentir. Cuando estoy con calor, porque de pronto el clima en el cual me encuentro cambia, pienso que si me quito el abrigo voy a tener que cargarlo y esto me incomoda, entonces me lo dejo puesto y pienso que no hace calor, me desconecto de esa sensación de calor, pienso en otras cosas y al rato me doy cuenta de que se me olvidó de que sentía calor, así que cuando de pronto vuelve a cambiar el clima y hace frío, tengo mi abrigo puesto y no ha pasado nada. Otro ejemplo, es cuando en algunas ocasiones, se encuentra uno con gente desagradable en la calle, esas personas que andan súper amargadas, por lo que en vez de ponerme a la misma altura de ellas, y amargarme también, escojo no hacerles caso, me desengancho de esa actitud y de ese comportamiento, ya que de hacerle caso a quien le salen más arrugas es a mi, a quien se le cocina el hígado es a mi y a quien se le afecta la presión, por supuesto que es a mí.


Mi mayor recomendación es que tratemos todos de vivir y disfrutar del presente, desconéctate del pasado que hace tiempo que se fue y en cuanto al futuro, pues ya tendrá su momento en que llegará y se hará cargo de ti, pero como tiempo presente... que enredo, no? No vale la pena estar todo el tiempo utilizando estos verbos: si hubiera, si deseara, si recordara, si esperara, si lamentara y si me arrepintiera... Tenemos que valorar los momentos presentes, lo que nos sucede en estos momentos, disfrutarlos, no pasarnos la vida esperando un momento que consideramos valioso y cuando llega lo volvemos un completo desastre o no es lo que esperabamos por tener demasiadas expectativas de fábulas... Tenemos que poner alma y corazón en cada momento de nuestra vida, para que al final podamos decir que nuestra vida...Valió la pena!

JeanTdeP

lunes, 10 de agosto de 2009

ME VOY DE VIAJE... O DE PESADILLA???


Qué rico es viajar y disfrutar de las maravillas del mundo, de conocer gente interesante y de todos lados de nuestro planeta. Todo inicia con la idea de hacerlo, buscamos información de cuál lugar nos parece adecuado para pasar nuestras vacaciones o los días libres que tenemos pendientes en la empresa donde laboramos. Pensamos en la época o estación en la cual vamos a realizar el viaje, luego escogemos los medios de transporte para desplazarnos, los lugares de hospedaje y por último seguimos con las actividades que queremos realizar tomando en cuenta las edades de todos los acompañantes de viaje para que de esta forma podamos disfrutar de las mismas. Desde hace un tiempo atrás quería compartirles este artículo con las experiencias propias y de muchas amistades que conozco quienes me han entregado sus experiencias buenas, malas, traumáticas y caóticas sobre sus viajes...

Cuando estudié Administración de Empresas Turísticas, en una de las clases me tocó el tema sobre la planificación de los viajes, me pareció una de las clases más sencillas de la carrera, en teoría, por eso no logro comprender porque en la práctica es como si uno entrara al calvario, como una especie de prueba de recorrido por el Purgatorio terrenal o mejor dicho, una pesadilla en el sentido completo de la palabra. Aún no conozco a alguien que me diga que nunca ha tenido un pequeño inconveniente con su viaje, sea con la agencia de viajes, con la aerolínea o con el sistema de hospedaje que haya escogido para pernoctar. Ahora bien, me pregunto yo: "Es que acaso no existe en este mundo una organización, empresa, compañía, agencia o una persona que se dedique a planificar un viaje y sea un éxito rotundo al 100%???" A veces pienso que cada vez que sucede algun problema o situación que nos saca nuestro genio a pasear, es como si fuera parte del plan de subirnos la presión (alta o baja) a su máxima expresión, para luego relajarnos.

No puedo entender como es posible que despúes que uno ha revisado los itinerarios de viaje, las reservas de hoteles, las actividades, en fin, todo lo relacionado con el viaje de placer (supuestamente porque luego se transforma en viaje de terror...!) sucedan esas cosas que según las aerolíneas, las agencias de viaje y todos los negocios de vacaciones, le llaman "imprevistos". Y no es cuestión de viajar en clase económica, porque también sé de muchísimas ocasiones de viajes en primera clase o clase ejecutiva en las cuales los que han padecido el calvario han entrado en una especie de shock nervioso o han tenido que adelantar sus citas con un psiquiatra o psicólogo para disminuir la obsesión de matar a un cristiano. En el fondo a mi me da la leve impresión de que todas estas empresas están confabuladas para darnos estas sorpresas, cobrar por los servicios adicionales y al final repartirse las comisiones, realmente no lo sé a ciencia cierta, pero si puedo decirles que para la mayoría de nosotros los viajeros, son los perfectos Judas de nuestra vida actual y moderna. Estoy casi segura de eso.

Les pongo como primer ejemplo, el famoso Web Check In de algunas aerolíneas. Todas te dicen que al realizar esto te evitas llegar con tres horas de antelación al mostrador (counter), ya que tienes tu pase de abordar y te atienden de inmediato pasando a una cola que es más corta que la regular. El calvario inicia cuando entras a la famosa página web y te salen mil errores para poder accesar al famoso Web Check In, peor aún si no tiene uno el famoso código de reserva o el número del tiquete electrónico. En la mayoría de los casos, sale un error de que el sistema no está funcionando y de que llegue directo al aeropuerto, el otro error que sale es que uno tiene que comunicarse con un agente del Call Center para arreglar primero el cambio de viaje (cuando uno no ha hecho ningún cambio ni nada por el estilo), y si no le sale a uno que la información no es correcta, mensaje recibido para dar paso a un momento de taquicardia y de estrés inmediato, asi que uno de tonto empieza a llamar para que se arregle esta situación.

Aqui viene el desastre, realmente la mayoría de los agentes son personas amables y que conocen su trabajo, lo atienden a uno de forma inmediata de acuerdo a sus posibilidades, ya que ellos solamente siguen instrucciones. Realmente me refiero al sistema en sí, que en la mayoría de los casos tiene errores. Cuando el agente le dice a uno que se hicieron cambios en el tiquete que no permiten accesar al sistema y que tiene uno que ir directo al aeropuerto (o sea formar la cola que siempre está llenísima porque los agentes en el mostrador trabajan con unos sistemas del tiempo de los picapiedra debido a lo lentos que son...)es aquí donde entramos en un colapso nervios. He visto que en otros países, uno se acerca a unas máquinas en las cuales mete sus datos y le sale el pasabordo (boarding pass) directo a las manos de uno. Solamente tiene uno que acercarse a los mostradores para entregar equipaje y pagar cualquier excedente. Esto si es vida, sin estrés, sin preocupaciones, todo de una forma verdaderamente moderna y con tecnología de punta.

Pero bueno volviendo a nuestra historia de pesadilla, como se pueden imaginar, esta solicitud del agente del Call Center nos cae como si un fardo pesado nos aplastara cual si hubiera venido desde el último piso del Empire State Building en Nueva York. Entonces nos toca convertirnos en el Increíble Hulk (el hombrecito verde), en el Monstruo de la Laguna y sacar toda nuestra mala imagen frente al famoso agente del Call Center... al final de la llamada, resulta ser que el agente despúes de dejarnos su buen par de minutos en la línea (por supuesto que nosotros bufando como toros o búfalos del otro lado de la línea...), entonces regresa triunfante y nos dice que no hay ningún problema y que si podemos accesar al sistema, que cualquier cosa le avisemos al respecto nuevamente a través de una llamada. En el caso de que tengamos que llamar, pues preparense porque nuevamente hay que volver a explicarle a otro agente todo el problema porque no existe un código de llamada que sirva de referencia para el próximo agente que nos conteste, de esta forma dicho código permite que aparezca en la pantalla de computadora todo el informe de la llamada anterior, así no tenemos que morir lentamente al explicar todo.

Cuando hacemos reservaciones con las agencias de viaje, nos pasamos horas explicandolo todo el detalle de lo que queremos, tipo de habitaciones, aires acondicionados, en pisos altos, en pisos bajos, cuantas personas en una habitación cuantas en otras, que tengan comunicación entre sí, lejos de los ruidos, con ventanas y paisajes, actividades para tal persona, etc... todo esto se desvanece cuando llegamos al hospedaje y resulta ser todo lo contrario a lo que pedimos, como por ejemplo: una habitación pequeña para meter a varios niños y sin comunicación con la de los padres, una cama king size para un bebé, un cuarto sin ventanas para alguien que sufre de claustrofobia, cuartos en pisos altos para alguien que es discapacitado, comida no apta para ciertas culturas... Aquí nos toca armarnos de paciencia para explicarle a la Recepcionista que fue realmente lo que pedimos y pagamos por adelantado, para que ella pueda acceder a nuestras peticiones. Muchas veces salimos ganando ya que el hotel le toca ofrecer servicios adicionales sin costo alguno por los errores cometidos como una forma de garantizar una estadía agradable (cuando son hoteles de 5 estrellas), en cambio otros hoteles de menor rango, nos salen con cargos adicionales y con costos que no teniamos previstos. Como ven, seguimos el camino al calvario y nuestro desplazamiento gratuito por el purgatorio.

Tengo entendido que las agencias de viajes usualmente envian a sus agentes en viajes de reconocimiento a la mayoría de sus destinos, ya que de esta forma el agente se encuentra altamente preparado para responder a todas nuestras inquietudes. Mi recomendación es decirle a todo el mundo que al momento de usar una agencia de viajes para no estresarse uno con tantos detalles, entonces sientese con su agente un buen par de horas a desmenuzar todo el trayecto del viaje, vuelos, horarios, hoteles, actividades, servicios incluidos, costos menores, impuestos, cargos o penalties por cambios de última hora, responsabilidad de las aerolíneas sobre equipajes, sobre vuelos cancelados por ellos mismos, en especial cuando teniamos conexiones con otros vuelos o en un caso de urgencia, vuelos cancelados por nosotros mismos, regulaciones de seguridad en los aeropuertos, pesos permitidos en los equipajes, documentación necesaria, y en especial si llevamos a nuestras mascotas, en fin, todo aquello que tiene en mente con muchas dudas, no le de pena preguntar, que "de pena murió un burro en Cartagena...". Es mejor pasar de necio, a que luego tenga usted que contar con una cuenta de 6 dígitos mínimo para los gastos imprevistos de su viaje, cuando teniamos en mente un viaje BBB (bueno, bonito y barato).

Si bien es cierto que existen accidentes que no podemos preveer, ya saben que las cosas de la vida, solo le competen al Señor de allá arriba, claro que no me refiero a casos como la famosa película Hostal, Dios quiera que jamás tengamos que pasar esa experiencia, solamente nos toca levantarnos y seguir adelante, armarnos de mucha paciencia y buscar ayuda profesional tanto de la aerolínea como del hotel, al igual que las autoridades del lugar en el cual nos encontramos viajando. No es fácil encarar momentos así máxime que nos encontramos en lugares extraños, no es nuestra casa, pero debemos tratar de sopesar las viscisitudes, de darle al mal tiempo buena cara, pues esos momentos que estamos desperdiciendo rumiando nuestras desgracias, lamentandonos de las situaciones, con amargura, ira, rencor, venganza, estamos perdiendo minutos preciosos de nuestra vida que no van a regresar, así que demosle paso al sentido común y a la lógica, nos pasó esto, entonces hacemos aquello que nos conviene para salir airosos de los problemas, con fé, perseverancia y mucha fortaleza en esas pruebas que tenemos en la vida.

Dicen que El Señor escribe recto en líneas torcidas, así que alguna enseñanza habrá en todo lo que nos sucede acá abajo, sea bueno o malo, porque nunca nos imaginamos que estaremos sometidos a estas pesadillas con relación a nuestras vacaciones... pienso que con alma y corazón podemos lograr muchas cosas en la vida, una de estas es armarnos de paciencia y tratar de ser humildes para poder disfrutar de esos momentos que queremos compartir con nuestros amigos y familiares...
Bon Voyage!!!

JeanTdeP

jueves, 30 de julio de 2009

A CIERTA EDAD...




Dicen que a cierta edad las personas nos hacemos invisibles, que nuestro protagonismo en la escena de la vida declina y que nos volvemos inexistentes para un mundo en el que sólo cabe el ímpetu de los años muy jóvenes, las figuras delgadas y espectaculares...Yo no sé si me habré vuelto invisible para el mundo...


Es muy probable, pero nunca fui tan consciente de mi existencia como ahora, nunca me sentí tan protagonista de mi vida, y nunca disfruté tanto de cada momento de mi existencia. Descubrí que no soy una princesa de un de cuento de hadas. (¡¡Por suerte!! debe ser muy aburrido).


Descubrí al ser humano que sencillamente soy, con sus miserias y sus grandezas. Descubrí que puedo permitirme el lujo de no ser perfecta, de estar llena de defectos, de tener debilidades, de equivocarme, de hacer cosas indebidas, de no responder a las expectativas de los demás. Y a pesar de ello.... ¡quererme mucho!


Cuando me miro al espejo ya no busco a la que fui... Sonrío a la que soy... Celebro la posibilidad de elegir, a cada instante quien quiero SER, me alegro del camino andado, de la experiencia que me dieron estos años. Asumo mis contradicciones. Valoro lo recorrido. Tan mal no me fue... ¡Estoy acá!


¡Qué bien vivir sin la obsesión de la perfección! Después de todo cuando decidí, que no quería la perfección, comencé a accionar y a alcanzar objetivos, como bajar todos esos kilos que tanto pesaban en mi vida! (Y no sólo me refiero al peso corporal sino a los sentimientos!)


¡Qué bien no sentir ese desasosiego permanente que produce correr permanentemente buscando que todos te quieran! ¡¡¡Qué bueno está empezar a quererse y respetarse uno!!! ¡Qué maravilloso reconocer que la felicidad está tan cerca nuestro, tan relacionada con nuestras búsquedas y nuestros mágicos encuentros interiores!

¡Qué suerte haber comprendido que la magia y el poder no están en el afuera, sino en mí!

Autor: Desconocido
----------------------------------------------------------------------------------
A la víspera de un año más de vida, he querido publicar este escrito de un autor desconocido pero que llamó poderosamente mi atención por su similitud con mi experiencia de vida y forma de ser... Ante todo, quiero darle gracias a Dios por tantas bendiciones que he recibido no solo en este último año sino en todos esos años que forman parte de mi pasado...

Solamente puedo decirles que entre todo lo bueno que he recibido las cosas más importantes son: luz a mi existencia, fortaleza a mi ser, perseverancia en mi actuación, fe en lo que emprendo y caridad para con mis semejantes, Dios dice que la caridad empieza por casa, así que si doy el 100% allí, se imaginan lo que puedo dar hacia afuera...??? Gracias Señor por permitirme tratar de ser mejor cada día y de ayudar a todo aquel según tu voluntad!

Como siempre no puede faltar el agradecimiento a mi familia, amigos, compañeros de universidad, de trabajo, conocidos, en fin todo aquel que me ha conocido o me conoce, yo siento el aprecio y cariño que me tienen, son ustedes quienes hacen mi existencia especial, diferente y llena de energía. Aqui en esta nota no se puede mencionar al total de las personas maravillosas que conforman mi vida, son muchísimas y ellos lo saben...Gracias a todos y todas!

Un abrazo en la distancia, JeanTdeP

lunes, 27 de julio de 2009

ACEPTANDO LOS CAMBIOS...


Si echamos una mirada hacia atrás, me refiero al pasado y como los cambios han influido en nuestra vida, como la vida misma ha transcurrido nada tranquila o pacífica, realizamos que han pasado muchísimas cosas, buenas, malas, alegres, tristes, espectaculares, embarazosas, hilarantes, destructivas, emocionantes, en fin, cosas que de alguna u otra forma nos han hecho diferentes, nos han cambiado algo dentro de nosotros, nos han ayudado a mejorar o en algunos casos a desmejorar, nos han hecho fuertes o vulnerables. Lo que si es muy real es que cada situación pasada nos ha permitido observar con claridad nuestra verdadera forma de ser y de actuar ante las diferentes situaciones de la vida misma.

El crecimiento interior de cada uno de nosotros depende en medida de las experiencias que logremos captar de esas situaciones en las cuales nos vemos involucrados, ya sean buenas o malas, todo depende del cristal con que se mire y a lo que me refiero es a como recibimos esos cambios. No es nada fácil pasar por experiencias traumáticas, dolorosas o riesgosas, eso nos pasa a menudo con situaciones en las cuales desde un principio sabemos que no nos conviene, pero no importa, como autómatas vamos directos a ella y luego pues como era de esperarse sale mal, aquí la cuestión es tratar de salir lo más airosos que podamos y luego solamente nos toca aprovechar todo eso como un cambio en nuestra vida y sacar el mejor partido del mismo.

Como bien dice Paulo Coelho sobre el famoso escrito de "Cerrando Círculos", que: Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación... una aseveración muy inteligente, muy exacta de lo que realmente hacen los cambios en nuestra vida. Todas las cosas que suceden en nuestro pasado, allí deben quedarse, ya pasaron y no volverán por mucho que hayan sido las mejores y que los momentos hayan sido inolvidables, deberán permanecer allí. Y si cabe la posibilidad de que existan recuerdos físicos o tangibles de esos momentos, es cuando debemos soltarnos, dejarlos ir, hacer cosas como tirar o romper fotos, documentos, escritos, cambiar la rutina, dice también que vender o regalar libros... todo esto nos parece tan difícil porque representa una parte de nosotros y al hacerlo sentimos que algo se nos va, pero es una idea que nos va a ayudar a desengancharnos y a desconectarnos de esos recuerdos, de ese pasado que nos afecta y no nos deja vivir libremente el presente en el cual nos encontramos.

Es todo un proceso tal y como lo llama Coelho, de desprendimiento y de aprendizaje de todas las cosas que nos atan, que nos detienen, que nos retienen a veces contra nuestra voluntad. Cada uno de nosotros es diferente cada segundo, cada minuto, cada día, cada mes, cada año que pasa, el tiempo no pasa en vano, nos afecta sobremanera en nuestra forma de ser ante los demás y ante nosotros mismos, asi como afecta nuestras actuaciones y lo que sentimos frente a diferentes situaciones a las cuales nos enfrentamos cada momento. Cómo el dice y es muy cierto: "nada ni nadie es indispensable", todo tiene su momento, todo tiene su razón de ser, y todo esto son cambios reales en nuestra vida por lo que tenemos que seguir adelante para poder lograr ese apoyo hacia nosotros mismos que nos permita mejorar y crecer en nuestro interior.

Todo esto me hace recordar también la famosa historia de "Quien se ha llevado mi queso" de Spencer Johnson, el cual nos hace analizar cómo podemos adaptarnos a un mundo que se encuentra constatemente en cambios. Realmente el autor nos relata una historia de cuatrtoncitos que se la pasan buscando "queso" y todo esto sucede en un laberinto. Realmente el queso viene siendo en este caso, una metáfora de lo que cada uno de nosotros quiere tener en la vida, cosas como felicidad a través de una relación amorosa, ser saludable, tener dinero, una casa hermosa y grande, un trabajo espectacular, libertad para hacer lo que uno más le gusta, hacer deportes, viajar a todos lados y poder hacerlo sin escatimar dinero, tener salud, reconocimiento y fama, y lo más importante realmente es la verdadera paz interior.

Si analizamos esta historia, es realmente una forma acertada de ver como los cambios pueden trastornar nuestra vida, es completamente cierto que cada uno de nosotros tiene una idea diferente y propia de lo que es su queso y sigue detrás de ese queso porque cree que eso lo hará feliz. Si lo consigue, se acostumbra, se encariña, se ilusiona con su queso, pero si lo pierde, allí viene la catástrofe y la experiencia en la mayoría de los casos, puede ser desastrosa. No es fácil aceptar los cambios y si vivimos permanentemente en un alud de cambios, el resultado es muy estresante, a menos que aprendamos a ver el cambio de una forma que nos ayude a comprenderlo y para lograrlo es necesario que salgamos completamente de nuestra zona de "comfort", de donde nos sentimos cómodos para tomar el riesgo de hacer las cosas y de afrontar los cambios que tenemos frente a nosotros.

Recuerda que siempre tendrás un futuro de posibilidades, cualquier cambio es posible si tu lo permites, atrévete a salir de tu zona de comfort y así evitarás que tu proceso se detenga, recuerda que lo puedes lograr con alma y corazón... No lo olvides!.

JeanTdeP

lunes, 29 de junio de 2009

PACIENCIA PIOJO, QUE LA NOCHE ES LARGA...


Cuando hablamos de paciencia, nos viene a la mente algo así como una actitud que los humanos tenemos para soportar cualquier contratiempo, dificultad o inconveniente que no va de acuerdo a nuestros planes y a nuestra forma de esperar algo. Si pensamos en el significado desde una perspectiva filosófica, sería algo así como la constancia valerosa que se opone al mal, y a pesar de lo que sufra el hombre, no se deja dominar por el. Por lo cual, podemos decir que la paciencia está muy relacionada con la fortaleza, así mismo se puede aseverar que todo aquel que es paciente se va haciendo fuerte poco a poco, mientras que el que ya es fuerte, sabe ser siempre paciente. El ser paciente requiere de un incremento en la fuerza cuando ésta, por lógica natural, decae. Si lo analizamos desde el aspecto de fé y de acuerdo a nuestra convicciones cristianas o de cualquier religión, la paciencia es algo así como la espera confiada en la intervención de Dios, una entrañable relación de la perseverancia con la esperanza.



Siempre me pregunto porque nos cuesta tanto ser pacientes, no importa que sea desde el aspecto laboral, económico, social, emocional, sentimental, en fin, desde cualquier aspecto, estamos siempre apurando al tiempo, apurando las emociones y apurando no solo al marido, al novio, al hijo, sino al fulano de al lado, del frente o de atrás que no se mueve y que no sabe que tenemos prisa, que estamos listos, que necesitamos correr de un lado a otro para ganarle tiempo al tiempo. Como se nota que no estamos preparados para tener paciencia, para desconectarnos de todo lo que nos afecta y para desengacharnos de todo aquello que resquebraja nuestro mundo y todo lo que hay alrededor.



Como bien lo puse en el título de este artículo, este dicho es muy cierto si lo analizamos literalmente, se imaginan a ustedes decirle a un piojo que no se chupe toda la sangre nuestra enseguida que se adhiere a nuestro cuerpo; como si el pobre supiera que la noche tiene muchas horas...ja! Pues así mismo nos pasa a menudo cuando suceden muchas cosas que nos afectan profundamente nuestro espíritu, nuestra alma, nuestro corazón, nuestro cuerpo, en fin nos mueve todo lo que somos en ese momento, y estamos listos para entrar en conflicto, para ser reyes y reinas en territorio hostil y para ser más soldados que líderes.



Por supuesto que lo más prioritario es que se nos olvida relajarnos y mucho menos nos recordamos de que existe el yoga, como bien dice mi madre, el yoga es muy importante para hacer meditación porque de esta forma ayudamos a despejar el pensamiento, alejar ideas que nos molesten, y nos ayuda a encontrar la paz. Así que si queremos relajar nuestra mente y nuestro cuerpo manos a la obra, tenemos que ponernos en posición de loto, agarrarnos la punta de los dedos y entrar en el famoso Ouhmmmmm... Hasta el famoso Dalai Lama decía: "Practiquen la meditación. Es algo fundamental. Una vez que se le disfrute, ya no se le puede abandonar, y los beneficios son inmediatos." y también expresaba: "La tolerancia y la paciencia son mucho más profunda y efectivas que la mera indiferencia."



La paciencia es un asunto de nosotros mismos, de querer ser mejores personas, de querer crecer en nuestro interior y querer encontrar la paz, por lo que me vienen nuevamente a mi mente dos reflexiones muy importantes del Dalai Lama que dicen así: "Para crear una paz interior, lo más importante es la práctica de la compasión y el amor, la compresión y el respeto por los seres humanos. Los más poderosos obstáculos para ello son la ira y el odio, el temor y el recelo. De modo que, mientras la gente habla de desarme en el mundo entero, cierto tipo de desarme interno es prioritario." y la otra que dice así: "Todas las grandes religiones son básicamente lo mismo, ya que todas buscan la paz mental y la bondad, pero es muy importante practicar esto en nuestra vida diaria. No únicamente en la iglesia o el templo."



Así que pienso yo que en resumidas cuentas, todo esto nos dice que hay que hacer el amor y no la guerra. Nada fácil este asunto, ya que siempre estamos a la orden para formar la discusión, el argumento, la pelea y el "toca aquí, toca cara". En la mayoría de los casos, pensamos y actuamos algo egoístas, todo lo de nosotros es primero que lo de los demás, primero yo, segundo yo, tercero yo y así seguimos. Confucio decía que debemos cultivarnos con el fin de tratar bien a los demás. Tratar con los demás no es el fin, sino ascender a un nivel más alto. Confucio tomaba la fidelidad, el respeto, la humildad y la fiabilidad como premisas para ser un hombre noble. Un hombre noble puede llegar a la "bondad" por la autocrítica y tratando a otro con bondad y paciencia.



Como ven, la paciencia es una virtud nada fácil pero tampoco imposible, y se puede lograr en unos cuantos pasos sencillos: aprovechar el tiempo en planear y hacer cosas que merecen nuestra atención, aprender a respirar profundamente a través de la meditación y lograr la relajación con actividades que nos gustan. Si te enfrentas a la impaciencia con alma y corazón, tratando de entender que estás dispuesto a esperar, pienso que esta es la llave para evitar la ansiedad que produce la espera... No lo crees así?
JeanTdeP

miércoles, 27 de mayo de 2009

DESPERTAR A UN NUEVO DÍA...


Cada día abrimos los ojos y nos damos cuenta de que si bien es cierto que despertamos a un nuevo día, realmente pareciera que estamos perennemente paralizados en un día igual no importa si es del pasado o del presente. Poco a poco nuestro cerebro va enviando las señales a cada parte del cuerpo, descubriendo sensaciones y al mismo emociones que dan rienda suelta a muchos sentimientos de acuerdo a los últimos momentos vividos, o sea la noche que ya pasó o el día anterior que se fue.


Realmente si ponemos atención a ese despertar, nos daremos cuenta de que estamos abriendole paso a otro día de nuestra existencia y de que hay muchas cosas por las cuales podemos dar gracias a Dios, pero todo eso se nos olvida para dar paso a un despertar enfrascado en el dolor, en el sufrimiento, en el desamor, en la pereza, en la decepción, en la amargura, en lo infelices que somos, cuando todo eso puede cambiar con un simple pensamiento positivo.


Desde el momento que abrimos los ojos y que ponemos en actividad nuestro cerebro y nuestro cuerpo, es importante la actitud con la cual vamos a recibir el nuevo día, tenemos que conectarnos a nuestra alma y corazón, con energía positiva, con optimismo, con fé, con entusiasmo, con dinamismo, es una cuestión de segundos: abrir los ojos vs energía positiva a todo el cuerpo igual a un día lleno de sorpresas y éxitos. Por allí leí en un artículo que despertar cada día es conocer desde la fe mi pequeñez y la grandeza del amor de Dios.


Cada día trae su afán, así que para que preocuparnos de lo que va a suceder hoy o en un par de días, cada momento que pasa, hay que disfrutarlo y vivirlo intensamente, recuerden que no somos de este mundo, que somos unos simples pasajeros y que en cualquier momento lo dejaremos sin más ni más. De ti depende tomar lo más importante y disfrutar cada día como si fuera el último, despertar a un nuevo día como si fuera tu despedida...dando lo mejor de cada uno de nosotros y tratando de dejar un buen legado a los demás!


JeanTdeP

domingo, 24 de mayo de 2009

ME IMPORTA EL QUE DIRÁN...


Todos sabemos lo que es vivir en sociedad, lo que es participar de un sinfín de actividades propias de los diferentes niveles en los cuales nos desenvolvemos. Desde el momento en que despertamos a esa interacción e iniciamos la asistencia a miles de eventos y actos propios de nuestra sociedad, nos damos cuenta de que en todo momento tenemos que mostrar una careta que en muchas ocasiones no es ni parecida a la verdadera, porque hay que guardar las apariencias y estar pendientes del que dirán los demás acerca de nosotros, de lo que pensarán en relación a nuestro comportamiento y muchas veces hasta como se proyecta nuestra personalidad. No es permitido ser sincero, libre y menos mostrarnos como realmente somos, porque según las reglas de etiqueta y protocolo muchas veces rayamos en la vulgaridad, impertinencia y pedantería, convirtiendonos en los invitados "non gratos" de nuestra sociedad.


Si bien es importante que mantengamos un perfil de personas ecuánimes, serias, responsables, honestas, honorables, respetuosas y honradas, muchas veces estos perfiles no se ajustan realmente a la clase de personas que somos o que aparentamos ser, porque estamos actuando en base a lo que piensen los demás sobre mi. Es aquí donde nos damos cuenta de que estamos ante la ineludible y famosa frase "me importa el que dirán...". Tomar en cuenta lo que piensan los demás de nosotros es un arma de doble filo, porque si bien es importante conocer la opinión de cada una de las personas que nos rodean, no debe ser la guía que nos dirija en la vida y que movilice cualquier actuación nuestra. No necesitamos la aprobación de los demás para hacer tal o cual cosa. Cualquier paso que damos en nuestra vida conlleva una serie de observaciones, experiencias, datos, opiniones encontradas y situaciones, pero al final nuestro criterio debe prevalecer y mostrar nuestra verdadera naturaleza en cada paso que demos.

Hay que diferenciar el vivir pendiente de lo que piensan los demás, a recibir un consejo de una persona que merece nuestra atención por ser sabia y conocedora en algún tema del cual nosotros no tenemos conocimiento, como por ejemplo, si estamos invitados a un evento muy distinguido, y nos encontramos ante la disyuntiva de escoger un vestido que no sea demasiado llamativo o que esté fuera de foco, en este caso se hace prioritario consultar algún experto que nos ayude respecto al tema. Podemos decir que aqui estoy dandole importancia a lo que piensen los demás de mi apariencia, tomando en cuenta que es imprescindible seguir las normas de etiqueta social evitando caer en el mal gusto y de pronto aparecermos vestidas como un payaso o con ropa completamente inadecuada al evento al cual asistiremos.

Es muy diferente a la reacción que podría tener por ejemplo, al encontrarme en una velada, y darme cuenta de que un grupo de personas han estado toda la noche pendientes de mi, haciendo comentarios y soltando carcajadas con miradas insistentes sobre mi persona. Es normal que al finalizar la velada, sintamos que hemos sido víctimas de malos comentarios y burlas, entonces es aquí donde tenemos que analizar la situación y tomar las riendas de nuestro criterio, alejando esos pensamientos negativos, desechando de inmediato la aprobación de los demás en nuestras actuaciones, para que preocuparnos de esas personas y lo que piensan de nosotros, es aquí donde tenemos que cambiar nuestra forma de pensar sobre lo que dirán los demás y canalizar todo de una manera positiva manejando nuestros pensamientos. Leí hace unos años el libro "Tus Zonas Erróneas" del autor Wayne W. Dyer y en el primer capítulo hacía énfasis en este asunto de los pensamientos y como podiamos manejarlos, aquí les dejo el inicio del capítulo I:



ELIGIENDO COMO TE SENTIRÁS
Los sentimientos no son simples emociones que te suceden. Los sentimientos son reacciones que eliges tener. Si eres dueño de tus propias emociones, si las controlas, no tendrás que escoger reacciones de autoderrota. Cuando aprendas que puedes sentir lo que prefieres o eliges sentir, empezarás a encaminarte por la verdadera senda de la "inteligencia" -una senda que no tiene caminos laterales que lleven hacia el C.N. (colapso nervios) o la D.N. (depresión nerviosa)-. Esta senda es nueva porque tú considerarás a una emoción dada como una opción y no como una condición de la vida. Éste es el meollo y el alma misma de la libertad personal.



Cuando pensamos, vivimos y andamos por la vida pendientes de lo que piensan los demás y a expensas de los caprichos, estados de ánimos, intereses y deseos de las demás personas, somos personas que fácilmente pueden ser manipuladas, nos volvemos vulnerables, como si fueramos unas marionetas a merced de los demás y lo peor de todo, es que no importa lo que hagamos, lo que digamos o lo que pensemos, siempre despertaremos habladurías, tanto para bien como para mal, esa es la naturaleza del ser humano. Como bien escuché por allí "no somos monedita de oro para caerle bien a todo el mundo"... o también "de gusto los colores"... Cada uno de nosotros somos insustituibles, imprescindibles e importantes para Dios, el es el único que tiene permitido una evaluación de lo que somos, hagamos o pensemos.


A partir de hoy, piensa si vale la pena estar pendiente de lo que piensan los demás de ti, así como estar dejando expectativas en las personas para luego estar haciendo los mayores esfuerzos y no decepcionarlas al igual que no ajustarte a los deseos de estas, especialmente aquellas que merecen tu amistad, tu amor o tu compañía. Evita caer en el juego de ser admirada o querida por los demás menospreciando lo que tu sientes y piensas. Vale la pena ser uno mismo siempre y esforzarse por ser alguien mejor cada día. Recuerda que cada momento que pasa en el cual ponemos alma y corazón nos hace ser diferente a los demás. No lo olvides!

JeanTdeP