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sábado, 17 de enero de 2026

SUELTA QUIEN ERES…


Vivimos en un mundo irreal y lleno de falsedad que en todo momentos nos predispone a dar respuestas ambiguas, mentiras y decir cosas totalmente opuestas a lo que queremos decir y a lo que realmente nos pasa por nuestras cabezas. Todo esto sucede porque tenemos miedo a no ser aceptados por los demás y a no formar parte de sus grupos. Es más importante lo que piense una persona de mi que lo que realmente quiero decir porque va a dejar al desnudo lo que yo siento y lo que yo soy.  


Entonces nos preocupa demasiado lo que van a pensar de mi, si conocen mi verdadero yo, mi forma tan diferente de pensar, por lo tanto esto conlleva a expresiones de rechazo porque mi forma de ser no es de acuerdo a sus lineamientos de vida y hasta pueden pensar que no estoy bien de la cabeza o que he perdido unos tornillos, solo por el simple hecho de decir quién soy.  


Nada como ser una persona auténtica y original, alguien que se muestra tal como es, porque esto denota seguridad, confianza y demuestra la calidad de persona que eres. Todo el mundo confía en quienes ostentan una bandera de honestidad y sinceridad especialmente cuando se acompaña de empatía porque no siempre los demás comprenden nuestro actuar y se ponen en nuestros zapatos. 


Todo es cuestión de tu perspectiva real, de cómo eres tú y cómo consideras que puedes expresar tus opiniones deste un punto de vista sin falsedades, sin herir susceptibilidades, sin moldear lo que es la verdad. Me parece que muchas veces sentimos temor a no caer bien si nos mostramos tal y cual somos, eso es correcto y no debe tomarse como un punto de referencia, porque no todo el tiempo somos “moneditas de oro” para caerle bien a los demás, a la larga quienes son de verdad van a darse cuenta de nuestra autenticidad y serán parte de nuestro círculo de confianza. 


La sociedad nos ha establecido límites y condicionamientos que no siempre son correctos y opuestos a ser auténticos, muchas veces van amarrados a estructuras de clases económicas determinando nuestras oportunidades, estilos de vida, valores e incluso comportamientos, por lo tanto nos corresponde romper estos esquemas previamente establecidos, mostrando a los demás quienes somos  de verdad desde nuestra alma y corazón y no dejando que influyan en la propia percepción de uno mismo y nuestro lugar en el mundo. 


Jean TD 

domingo, 24 de mayo de 2009

ME IMPORTA EL QUE DIRÁN...


Todos sabemos lo que es vivir en sociedad, lo que es participar de un sinfín de actividades propias de los diferentes niveles en los cuales nos desenvolvemos. Desde el momento en que despertamos a esa interacción e iniciamos la asistencia a miles de eventos y actos propios de nuestra sociedad, nos damos cuenta de que en todo momento tenemos que mostrar una careta que en muchas ocasiones no es ni parecida a la verdadera, porque hay que guardar las apariencias y estar pendientes del que dirán los demás acerca de nosotros, de lo que pensarán en relación a nuestro comportamiento y muchas veces hasta como se proyecta nuestra personalidad. No es permitido ser sincero, libre y menos mostrarnos como realmente somos, porque según las reglas de etiqueta y protocolo muchas veces rayamos en la vulgaridad, impertinencia y pedantería, convirtiendonos en los invitados "non gratos" de nuestra sociedad.


Si bien es importante que mantengamos un perfil de personas ecuánimes, serias, responsables, honestas, honorables, respetuosas y honradas, muchas veces estos perfiles no se ajustan realmente a la clase de personas que somos o que aparentamos ser, porque estamos actuando en base a lo que piensen los demás sobre mi. Es aquí donde nos damos cuenta de que estamos ante la ineludible y famosa frase "me importa el que dirán...". Tomar en cuenta lo que piensan los demás de nosotros es un arma de doble filo, porque si bien es importante conocer la opinión de cada una de las personas que nos rodean, no debe ser la guía que nos dirija en la vida y que movilice cualquier actuación nuestra. No necesitamos la aprobación de los demás para hacer tal o cual cosa. Cualquier paso que damos en nuestra vida conlleva una serie de observaciones, experiencias, datos, opiniones encontradas y situaciones, pero al final nuestro criterio debe prevalecer y mostrar nuestra verdadera naturaleza en cada paso que demos.

Hay que diferenciar el vivir pendiente de lo que piensan los demás, a recibir un consejo de una persona que merece nuestra atención por ser sabia y conocedora en algún tema del cual nosotros no tenemos conocimiento, como por ejemplo, si estamos invitados a un evento muy distinguido, y nos encontramos ante la disyuntiva de escoger un vestido que no sea demasiado llamativo o que esté fuera de foco, en este caso se hace prioritario consultar algún experto que nos ayude respecto al tema. Podemos decir que aqui estoy dandole importancia a lo que piensen los demás de mi apariencia, tomando en cuenta que es imprescindible seguir las normas de etiqueta social evitando caer en el mal gusto y de pronto aparecermos vestidas como un payaso o con ropa completamente inadecuada al evento al cual asistiremos.

Es muy diferente a la reacción que podría tener por ejemplo, al encontrarme en una velada, y darme cuenta de que un grupo de personas han estado toda la noche pendientes de mi, haciendo comentarios y soltando carcajadas con miradas insistentes sobre mi persona. Es normal que al finalizar la velada, sintamos que hemos sido víctimas de malos comentarios y burlas, entonces es aquí donde tenemos que analizar la situación y tomar las riendas de nuestro criterio, alejando esos pensamientos negativos, desechando de inmediato la aprobación de los demás en nuestras actuaciones, para que preocuparnos de esas personas y lo que piensan de nosotros, es aquí donde tenemos que cambiar nuestra forma de pensar sobre lo que dirán los demás y canalizar todo de una manera positiva manejando nuestros pensamientos. Leí hace unos años el libro "Tus Zonas Erróneas" del autor Wayne W. Dyer y en el primer capítulo hacía énfasis en este asunto de los pensamientos y como podiamos manejarlos, aquí les dejo el inicio del capítulo I:



ELIGIENDO COMO TE SENTIRÁS
Los sentimientos no son simples emociones que te suceden. Los sentimientos son reacciones que eliges tener. Si eres dueño de tus propias emociones, si las controlas, no tendrás que escoger reacciones de autoderrota. Cuando aprendas que puedes sentir lo que prefieres o eliges sentir, empezarás a encaminarte por la verdadera senda de la "inteligencia" -una senda que no tiene caminos laterales que lleven hacia el C.N. (colapso nervios) o la D.N. (depresión nerviosa)-. Esta senda es nueva porque tú considerarás a una emoción dada como una opción y no como una condición de la vida. Éste es el meollo y el alma misma de la libertad personal.



Cuando pensamos, vivimos y andamos por la vida pendientes de lo que piensan los demás y a expensas de los caprichos, estados de ánimos, intereses y deseos de las demás personas, somos personas que fácilmente pueden ser manipuladas, nos volvemos vulnerables, como si fueramos unas marionetas a merced de los demás y lo peor de todo, es que no importa lo que hagamos, lo que digamos o lo que pensemos, siempre despertaremos habladurías, tanto para bien como para mal, esa es la naturaleza del ser humano. Como bien escuché por allí "no somos monedita de oro para caerle bien a todo el mundo"... o también "de gusto los colores"... Cada uno de nosotros somos insustituibles, imprescindibles e importantes para Dios, el es el único que tiene permitido una evaluación de lo que somos, hagamos o pensemos.


A partir de hoy, piensa si vale la pena estar pendiente de lo que piensan los demás de ti, así como estar dejando expectativas en las personas para luego estar haciendo los mayores esfuerzos y no decepcionarlas al igual que no ajustarte a los deseos de estas, especialmente aquellas que merecen tu amistad, tu amor o tu compañía. Evita caer en el juego de ser admirada o querida por los demás menospreciando lo que tu sientes y piensas. Vale la pena ser uno mismo siempre y esforzarse por ser alguien mejor cada día. Recuerda que cada momento que pasa en el cual ponemos alma y corazón nos hace ser diferente a los demás. No lo olvides!

JeanTdeP