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jueves, 31 de marzo de 2016

EN ESTADO CATATÓNICO, DALTONISMO O QUE SERÁ?

Hay una reflexión que dice: "El derecho de uno termina cuando comienza el ajeno..." vaya que sí tiene mucha verdad esta reflexión, pero que podemos hacer cuando todos pensamos de igual manera, que tenemos derechos y no nos percatamos de que hay otros a nuestro alrededor. Parece que nos encontramos ante la gran encrucijada de la modernización de nuestro sistema vial a través de la famosa creación del Metro y lo que ha traído como consecuencia que de la noche a la mañana tengamos unos tranques espectaculares tanto de noche como de día, no importa las horas si son pico, pala, cola o cabeza, es lo mismo en cualquier momento del día, mis queridos lectores.

Adicional a este hecho, nos encontramos con las estadísticas de que en Panamá ahora se venden muchísimos mas autos cada mes que hace un par de años, y para colmo de males seguimos con nuestras cinco avenidas que cada día se hacen más imposibles de transitar.  Si bien es cierto que nos hicieron un par de puentes que costaron una gran fortuna y habilitaron un par de calles, es también cierto que esto no es suficiente para aliviar todo ese mar de autos que salen diariamente a nuestras calles y que abarrotan cada rincón de la ciudad.  Y ni pensar en los estacionamientos que no alcanzan y no existen, ese tema es para un próximo artículo completo. 

Todo este enredo de tráfico nos ha cambiado nuestra forma de ser y nos ha convertido en seres cavernícolas y llenos de ira, enojo, mal humor y malestares de salud todos enlazados con el famoso estrés, que para mi sería realmente "escuatro, escinco y otros tipos de estrés" .  Asimismo, hemos desarrollado una cantidad de gestos, morisquetas y  actitudes dignas de ser llevadas a la pantalla chica a través de los estudios de television.  En mi caso particular, anteriormente cada vez que me encontraba con estos especímenes en la calle y su forma arbitraria de manejar, iba cargándole miles de adjetivos y epítetos a todos esos conductores, por supuesto que con el vidrio arriba.  En mi mente les creaba unas historias de terror a cada uno que para que les cuento.  Poco a poco fui desarrollando una paciencia que ni yo misma me la creía, a través de escuchar musica que me gusta y de cantar en el auto.  No fue un camino fácil pero tampoco fue imposible.  El que persevera, alcanza!

Nuestra tolerancia se encuentra en el nivel más bajo que se pueda encontrar, me parece que mas abajo del piso, ya casi que en las entrañas de la tierra. Nos alteramos en cuestión de segundos. Hay muchísimos casos de personas que han tenido discusiones esteriles, por no darle el paso a un auto o por no dejarlo que se coloque en un carril y sin darse cuenta, en pocos segundos terminan en un mal momento, porque no se mide el nivel de enojo. Y lo que es peor, es la cantidad de personas que cada día uno observa que están copiando este modelo de manejo desordenado y de cero tolerancia hacia los demás conductores. La paciencia es una virtud que lleva al ser humano a poder soportar contratiempos y dificultades para conseguir algun bien (la salud de mis nervios, por supuesto!).

En todo momento del día, uno se encuentra en la calle con muchas personas que giran tanto a la izquierda como a la derecha y no ponen ninguna luz direccional, no hay ninguna señal que nos avise a los tontos (nosotros) porque no sabemos si van a tomar a la izquierda o a la derecha y perdiendo el tiempo esperando la famosa señal.  En otras ocasiones, se paran delante de uno como tratando de pensar donde era que iban, o de pronto se les olvida donde quedaba el lugar y allí seguimos los tontos (nosotros) a la expectativa esperando porque cualquier lado que uno escoja para seguir antes de que el sujeto se decida, les aseguro que él lo va a tomar y allí vendrá el choque tan temido y que hemos estado evitando.  Todo por la indecisión.

Señores conductores, por que razón no utilizan las luces direccionales? Esto es muy extraño y me permito preguntarles si es que cuando ustedes las tocan algún insecto les pica la mano o los modelos de autos que ustedes tienen no traen estas luces direccionales?  De igual forma si no recuerdan la direccion hacia donde van o de pronto se confunden con el área donde se encuentran,  porque razón no se estacionan a un lado y nos dejan pasar a nosotros, que si tenemos muy claro hacia donde vamos! Tengo la impresión de que estos conductores entran en algun estado catatónico y no pueden moverse y sólo cuando uno toca el claxon, ellos poco a poco van recobrando la conciencia de su cuerpo totalmente inactivo y se movilizan. Por favor! Éxijo una explicacion! Tal y como dice Condorito.

Si uno se encuentra en una vía principal y de pronto hay tranque, por que razón tenemos la tendencia de bloquear las entradas o salidas de calles que cruzan la vía principal. Por que este comportamiento egoísta y falto de cortesía?  Si usted está en un tranque, mis sentidas condolencias, pero realmente es una cuestión de suerte o coincidencia, solo puedo aconsejarle que se arme de paciencia y sepa que algun día llegara a su destino.  No me parece correcto de que  si yo vengo de una calle lateral y deseo cruzar al otro lado para seguir mi camino, usted arbitrariamente con premeditación y alevosía, toma la decisión de no dejarme pasar, poniendo su rostro totalmente rígido mirando hacia adelante como si el mundo no existiera y usted no sabe que sucede a su alrededor.  Pues sepa usted que yo lo estoy mirando fijamente para tratar de explicarle su mal proceder y total falta de solidaridad con el prójimo, a través de mi mirada fulminante, que en esos momentos quisiera que fuera Kriptonita (en bromas!). 

Y otro ejemplo de esta forma desenfrenada de conducir es cuando el semáforo emite su luz amarilla, es como si estuvieramos en una carrera de autos, pues los conductores apenas ven la luz amarilla y muchas veces a pesar de que ya ha aparecido la luz roja siguen cruzando a velocidades impresionantes, actividad fuera de control y muy temeraria que atenta contra la vida de todos los que al ver la luz verde en nuestro lado, procedemos a cruzar o avanzar como lo dice el reglamento de tránsito.  Sepa usted señor daltónico, que esta luz amarilla es para desacelerar y detenerse totalmente en su sitio, dando entrada a la luz roja y por lo tanto hay que esperar que aparezca la luz verde.   Para colmo de males, se ha establecido la moda de que cada vez que la luz se pone verde, ningun conductor puede salir de inmediato porque ya se sabe que en el otro lado van a aparecer los conductores daltónicos de la muerte, que vienen como si el mismo demonio se los fuera a llevar y no sea que nos manden directo al cielo. Qué Dios nos coja confesados! 

Al manejar un auto, tenemos que recordar que estamos al frente de un arma en potencia y por consiguiente, tenemos que poner todos nuestros reflejos y sentidos activados para realizar esta operación.  Toda la vida se nos ha enseñado que uno maneja a la defensiva y claramente se puede observar en estos días que las personas están manejando a la ofensiva y de forma agresiva. Pienso que lo más importante de todo esto es la paciencia y la tolerancia al manejar un auto.  En la medida en que cada uno de nosotros comprendamos esto, será facil volcar nuestra cortesía en los demás y hacer que nuestro viaje sea placentero. Recuerden que no estamos solos en la vía, hay muchisimas personas que comparten esa vía y que también todos queremos llegar a nuestros destinos.  Todos los seres humanos necesitamos unos de otros, hemos de buscar el sentimiento de utilidad y esto solo se consigue cuando se hacen las cosas por los demás, con alma y corazon. 

JeanTdeP






jueves, 30 de julio de 2009

A CIERTA EDAD...




Dicen que a cierta edad las personas nos hacemos invisibles, que nuestro protagonismo en la escena de la vida declina y que nos volvemos inexistentes para un mundo en el que sólo cabe el ímpetu de los años muy jóvenes, las figuras delgadas y espectaculares...Yo no sé si me habré vuelto invisible para el mundo...


Es muy probable, pero nunca fui tan consciente de mi existencia como ahora, nunca me sentí tan protagonista de mi vida, y nunca disfruté tanto de cada momento de mi existencia. Descubrí que no soy una princesa de un de cuento de hadas. (¡¡Por suerte!! debe ser muy aburrido).


Descubrí al ser humano que sencillamente soy, con sus miserias y sus grandezas. Descubrí que puedo permitirme el lujo de no ser perfecta, de estar llena de defectos, de tener debilidades, de equivocarme, de hacer cosas indebidas, de no responder a las expectativas de los demás. Y a pesar de ello.... ¡quererme mucho!


Cuando me miro al espejo ya no busco a la que fui... Sonrío a la que soy... Celebro la posibilidad de elegir, a cada instante quien quiero SER, me alegro del camino andado, de la experiencia que me dieron estos años. Asumo mis contradicciones. Valoro lo recorrido. Tan mal no me fue... ¡Estoy acá!


¡Qué bien vivir sin la obsesión de la perfección! Después de todo cuando decidí, que no quería la perfección, comencé a accionar y a alcanzar objetivos, como bajar todos esos kilos que tanto pesaban en mi vida! (Y no sólo me refiero al peso corporal sino a los sentimientos!)


¡Qué bien no sentir ese desasosiego permanente que produce correr permanentemente buscando que todos te quieran! ¡¡¡Qué bueno está empezar a quererse y respetarse uno!!! ¡Qué maravilloso reconocer que la felicidad está tan cerca nuestro, tan relacionada con nuestras búsquedas y nuestros mágicos encuentros interiores!

¡Qué suerte haber comprendido que la magia y el poder no están en el afuera, sino en mí!

Autor: Desconocido
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A la víspera de un año más de vida, he querido publicar este escrito de un autor desconocido pero que llamó poderosamente mi atención por su similitud con mi experiencia de vida y forma de ser... Ante todo, quiero darle gracias a Dios por tantas bendiciones que he recibido no solo en este último año sino en todos esos años que forman parte de mi pasado...

Solamente puedo decirles que entre todo lo bueno que he recibido las cosas más importantes son: luz a mi existencia, fortaleza a mi ser, perseverancia en mi actuación, fe en lo que emprendo y caridad para con mis semejantes, Dios dice que la caridad empieza por casa, así que si doy el 100% allí, se imaginan lo que puedo dar hacia afuera...??? Gracias Señor por permitirme tratar de ser mejor cada día y de ayudar a todo aquel según tu voluntad!

Como siempre no puede faltar el agradecimiento a mi familia, amigos, compañeros de universidad, de trabajo, conocidos, en fin todo aquel que me ha conocido o me conoce, yo siento el aprecio y cariño que me tienen, son ustedes quienes hacen mi existencia especial, diferente y llena de energía. Aqui en esta nota no se puede mencionar al total de las personas maravillosas que conforman mi vida, son muchísimas y ellos lo saben...Gracias a todos y todas!

Un abrazo en la distancia, JeanTdeP