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lunes, 1 de febrero de 2010

MORIR EN EL INTENTO...


Me he sentido atraída a escribirles este artículo y hacerle honores a la madre naturaleza porque ultimamente he visto muchas desgracias en el acontecer mundial, realmente siento que todo esto que sucede tiene una relación muy estrecha a la forma en que tratamos a la naturaleza y como vivimos en el planeta sin importarnos los recursos naturales que disponemos. Siento que a la pobre madre tierra la tienen como si fuera una chancleta, a nadie le interesa su devenir, su sufrimiento y lo que la pobre naturaleza carga a cuestas y arrastra desde hace tiempo, nadie toma en cuenta que la calidad de vida nuestra depende en un 100% de los ecosistemas y muy por el contrario existe una total indiferencia a lo que sucede... para muestra un botón con toda la polución, contaminación, el calentamiento que existe desde hace muchos años...

Los indígenas siempre nos han enseñado que la tierra es sagrada, que no somos dueños de ella sino por el contrario, somos parte de ella por consiguiente, tenemos que cuidarla, respetarla y preservarla... Hay un dicho indígena que aprendí desde pequeña, que me impactó muchísimo y que nunca he olvidado, este decía así: "Cuando hayas talado el último árbol, atrapado el último pez y contaminado el último río, entonces te darás cuenta de que no puedes comer dinero" , esto nos enseña que sin un equilibrio ambiental no es posible la vida.

Aqui es donde me hago la pregunta: Me preocupa lo que le sucede a la naturaleza y muero en el intento de apoyar alguna causa relacionada con el medio ambiente, con los ecosistemas o si muy por el contrario, se me resbala lo que sucede a mi alrededor???... Al respecto de todo esto, recibí también esta anécdota de un gran amigo mío, muy sensible a la naturaleza y quien sumamente compungido me envió la misma a través de un email, me pareció muy interesante compartirlo con ustedes:
A solo 118 Km de la ciudad de Panamá, encontramos la Playa Santa Clara. El día de domingo tuve la oportunidad de ir a esta tranquila playa con un grupo de amigos, la misma estaba muy, pero muy concurrida. Me llamó la atención al momento que decidí meterme al agua que habían personas que estaban tomando cerveza, sodas, etc. y tenían la basura bastante dispersa, no la dejaban en un solo lugar; sin prestar mayor atención a esto seguí nadando, al pasar de las horas me di cuenta que en el agua habían latas de cervezas, vasos desechables, y bolsas plásticas. Me molesto muchísimo ya que estaba literalmente nadando en medio de la basura.

Como buenos ambientalistas junto a mi mejor amiga me puse a recoger lo que estaba a nuestro alrededor, ella se percató que había personas tomando dentro de la playa y estaban tirando las latas y demás en el agua, mi amiga se acercó a los cochinos bañistas y les pidió de forma muy amable que no tiraran sus basura en el agua, pero no consiguió más que una respuesta grosera, un señor de más o menos 40 años le contestó: “nosotros pagamos 3 dólares para entrar a esta playa con el pretexto de mantener la playa limpia, así que yo les estoy pagando a esas personas para que también recojan nuestra basura.” Al escuchar esto decidimos salir del agua para evitar cualquier confrontación con estas personas, luego me dirigí al puesto de rescatistas que se encontraba en la playa para poner la queja, pero mientras caminaba noté que la playa estaba mucho mas llena y que había mucha más basura en los alrededores.

Hable con uno de los rescatistas y me dijo que tenía que ir donde un guardia ya que ellos solo eran salvavidas y no tenían autoridad para estos llamados de atención. Traté de buscar algún agente pero para mi gran suerte no encontré ninguno. Indignados de ver tanta cochinada e inconsciencia decidimos ponernos a recoger la basura que estaba a nuestro alrededor y decidimos irnos de ese lugar. Es muy triste saber que las playas de nuestro país estén siendo ensuciadas de una manera tan inescrupulosa. No podemos permitir que esto suceda, necesitamos autoridades del ambiente en las playas y que se pongan multas a todo aquel que tire basura en lugares públicos. Es muy triste que no haya una cultura amante del medio ambiente y se tenga que recurrir a métodos de sanciones o castigos para prevenir más daños ecológicos en nuestro planeta.
Una anécdota que nos muestra como los seres humanos causamos desastres y no nos importa el que dirán ni las consecuencias de nuestros actos. Todos estamos viendo cada día la cantidad de desastres naturales que están sucediendo uno tras otro en nuestro mundo, hace un tiempo atrás fue el famoso Tsunami que borró muchas islas del mapamundi, luego seguimos con las lluvias, huracanes e inundaciones que se han venido suscitando en casi todos los paises, el último desastre terrible fue el terremoto de Haiti, y ayer nos enteramos de que hubo un terremoto mucho más poderoso en Chile. Hasta cuando seguiremos indolentes a esta situación, me parece que es el momento de que reaccionemos, de que pongamos nuestros sentidos bien alertas y nos demos cuenta del terrible error que cometemos al no prestar atención al clamor que nos hace la madre naturaleza por toda la violencia que recibe diariamente de nuestra parte y del poco respeto que le brindamos a los ecosistemas. El hombre trata a la naturaleza como algo externo, considera que es algo utilizable y desechable. Estamos empezando a crear condiciones apropiadas para nuestro propio aniquilamiento. Si la afectamos seriamente, somos nosotros mismos en primer término quienes sufriremos las consecuencias.

Me imagino que muchos de ustedes pensarán que soy una exagerada pero revisen todo lo que sucede, no es más que la consecuencia de lo que nosotros mismos hemos causado, esa ley es muy conocida por todos y muy cierta. Recuerdo que leí hace un tiempo sobre esta Ley y que decía que todo lo que hacemos pone en movimiento una causa y esta trae una consecuencia, positiva o negativa, que dependerá de la causa puesta en movimiento. No existe el azar, ni la mala suerte ni la buena suerte, solo resultados. Como todos sabemos, tenemos responsabilidades que cumplir que no debemos evadir, si las evadimos tendremos que hacer las correcciones pertinentes y mientras más las evadamos, más difícil y penosa será la corrección que debemos hacer pues las consecuencias son ineludibles. Aunque no lo crean, los actos más insignificantes pueden llegar a afectar a docenas y a cientos de personas y de esas consecuencias seremos directamente responsables, y la propia ley exigirá su pago, que no es otra cosa que el proceso de aprender a obrar bien. Como somos seres evolucionantes e imperfectos, estamos expuestos a cometer errores, pero esto no nos da derecho a escudarnos en esa razón para hacer daño.

La naturaleza merece un mejor trato, considero que así mismo merece que le reconozcamos sus derechos que realmente no representan un esfuerzo significativo de cada uno de los seres humanos que habitamos la tierra, es sólo cuestión de cambiar algunos esquemas, comportamientos y formas de actuar de todos nosotros, nos estamos haciendo los sordos a todo lo que la naturaleza nos está tratando de decir, lo único que pide es esto:

  • Ser respetada
  • Ser cuidada
  • Los derechos humanos individuales y colectivos deben estar en armonía con los derechos naturales de otras comunidades naturales de la tierra.
  • Los ecosistemas tienen derecho a existir y seguir sus propios procesos vitales.
  • La diversidad de la vida expresada en la naturaleza es un valor en sí mismo.
  • Los ecosistemas tienen valores propios que son independientes de la utilidad para el ser humanos.

  • No sé realmente hasta donde podemos llegar cada uno de nosotros para que la calidad de vida en nuestro planeta mejore cada momento que pasa, solo puedo decirte que cada segundo que vivimos es un segundo en el cual depende de nosotros mismos si transformamos en positivo esa existencia en la tierra o seguimos aumentando la destrucción de la misma. Piensa por un instante que si ponemos un granito de arena, a la larga se hará un montón de arena, todo está en el poder y la energía positiva que le pongas a esta causa, todo redundará en beneficio de nosotros mismos. Si bien es cierto que una golondrina no hace verano, les comento que como son aves sociales, les encanta estar en comunidad así que una sola que que aparezca es suficiente para llamar la atención sobre las demás... qué les parece??? Recuerda que si le ponemos alma y corazón a todo lo que hagamos es como ponerle sal y pimienta a nuestra comida... Así que a meterle ganas o al menos... Morir en el intento!!!

    JeanTdeP